Fran Yevenes: “Gratitud, por haber sido parte de un grupo de mujeres triatletas extraordinarias”
Race Report – Campeonato Mundial IRONMAN 70.3 Niza 2026
Antes que todo, quiero manifestar mi tremenda gratitud por haber tenido la posibilidad de participar en un evento internacional de esta envergadura. El World Championship de Ironman 70.3 en Niza estuvo organizado de forma, en general, espectacular. Tengo muy pocas observaciones sobre la organización, ya que me llevé una muy buena experiencia desde el momento de mi clasificatoria en Valdivia el año 2025 hasta la fecha de la competencia. La organización fue clara y muy coordinada en la entrega de información, en la oferta de alojamiento y en la oferta de arriendo de equipos, entre otros aspectos.
En cuanto a la carrera en sí, salvo algunos detalles en la ruta de ciclismo, estuvo muy bien lograda. Hubo tramos del circuito de ciclismo en que se compartía la pista con vehículos, lo que en ciertos momentos genera algo de temor al ir pedaleando; sin embargo, en ningún momento sentí un riesgo real, ya que había asistentes de la carrera en todo el trayecto velando por que el tráfico respetara a los competidores.
Contexto de preparación
Quisiera contextualizar que, si bien la preparación tomó poco menos de un año, comencé a entrenar triatlón recién en marzo de 2025. Es decir, soy todavía una novata en este deporte: fui nadadora de niña, pero soy triatleta adulta y completamente nueva en la disciplina. Esto me da aún más motivos para agradecer haber llegado a esta instancia con tan pocas carreras de experiencia. Este Ironman 70.3 corresponde a mi tercer 70.3, y cada día me enamoro más de esta distancia, que me parece fantástica para competir, especialmente para quienes disfrutamos del fondo y el endurance.
Natación
La natación fue maravillosa para mí; es mi elemento más cómodo. No obtuve un tiempo espectacular, ya que decidí nadar de forma acompasada para bajarme a pedalear con fuerza y no sobre gastar las piernas. Si bien no hubo una corriente en contra muy fuerte, preferí usar la natación para entrar en calor y activarme, dando lo mejor de mí, pero con mesura, ya que la ruta de ciclismo me tenía algo nerviosa. Haber nadado sin traje de neopreno probablemente implicó nadar un poco más lento, aunque la diferencia no fue significativa. Utilicé un swimskin Blue70, que resultó muy cómodo y cumplió el objetivo de mantenerme lo más hidrodinámica posible.
Como observación nutricional, se me olvidó consumir el gel previo a la natación, lo que constituyó un error nutricional inicial. Afortunadamente fue el único error de este tipo durante la carrera y no lo pagué caro, ya que en ningún momento de la natación sentí que me quedaba sin fuerzas. Creo que ayudó bastante haber cargado bien los días previos y el desayuno de la mañana de la competencia.
Ciclismo y nutrición en carrera
A los pocos minutos de comenzar el rodaje en bicicleta, empecé a tomar los carbohidratos líquidos que preparé en casa, planificados junto a mi entrenador Diego Escobar, quien además es nutricionista deportivo. La nutrición en carrera ha sido un aspecto que me ha costado equilibrar, dado que recién estoy conociendo cómo responde mi cuerpo en este tipo de esfuerzos; contar con el acompañamiento constante de mi coach en esta materia ha sido fundamental.
Durante el pedaleo me sentí muy fuerte y la combinación de carbohidratos planificada funcionó a la perfección. Llevé dos caramañolas con 50 gramos de maltodextrina combinados con 25 gramos de fructosa cada una, más una tableta de 22Sixers de 500 miligramos de sodio en cada una, lo que me permitía cubrir poco más de dos horas de carrera. Además, llevé gomitas Precision de 30 gramos y un gel SOS con cafeína de reserva. Consumí por completo ambas caramañolas y las gomitas entre medio, alternando para variar el sabor dulce del líquido. También recibí en carrera una botella con sales Precision Fuel & Hydration (aprox. 1000 mg de sodio), de la cual tomé hasta la mitad. Guardé el gel con cafeína para el sector de running, ya que me sentí lo suficientemente fuerte con el combustible ya consumido.
Respecto del sodio y los carbohidratos, me sentí muy bien durante todo el segmento. En ninguno de los tres ascensos sentí las piernas fatigadas; al contrario, sentía que tenía más para dar. Sin embargo, procuré ser conservadora, recordando que la bajada también fatiga y que aún restaba un running de 21 kilómetros exigente. Al ser todavía novata y estar recién conociéndome en carreras con una altimetría de ciclismo más pronunciada, opté por un enfoque prudente en la bicicleta.
Running
Al bajarme a correr lo hice con mucha más fuerza de la que esperaba. Inicialmente tenía planificados tres geles, en los kilómetros 3, 7 y 13-15 aproximadamente. Mi plan era no superar un ritmo de 5:15 min/km, ya que no me considero una corredora experta y estoy recién dominando el running tras algunas lesiones por sobrecarga (tengo engrosamiento de ligamentos en el tobillo, ya adaptados a las exigencias del entrenamiento).
Sin embargo, comencé corriendo a un ritmo cómodo de 5:00 min/km, que sostuve hasta el kilómetro 10, momento en el que sentí que podía exigirme más. Consumí un gel con cafeína en el kilómetro 3 y uno sin cafeína en el kilómetro 8. Entre los kilómetros 10 y 14 sostuve un ritmo de 4:50 min/km. Cerca del kilómetro 16 aumenté a 4:40 min/km, ritmo que también sostuve con buenas sensaciones, y logré cerrar el último kilómetro en aproximadamente 4:30 min/km, acelerando aún más en el tramo final de la alfombra de meta, impulsada por la emoción y adrenalina de completar un desafío tan importante para mí.
Como reflexión personal sobre la estrategia de carrera: Si bien terminé muy satisfecha con el segmento de running, reconozco la eterna disyuntiva de si podría haber exigido más en la bicicleta a costa de un running algo menos fuerte. Considero que este tipo de reflexiones son valiosas como aprendizaje, aunque lo más importante es la sensación final con la que uno se queda.
Reflexión personal
Más allá del desafío físico, mental y espiritual que representa esta carrera, para mí tiene un significado adicional como mujer, madre, triatleta amateur y psicóloga profesional. Cuando una madre se propone una meta alta y desafiante, necesita el apoyo de su tribu, de su familia y de su red de apoyo, además de recursos, compañía, fortaleza y mucha disciplina. Hay días en que resulta más fácil quedarse durmiendo junto a la guagua o postergar el entrenamiento tras una mala noche, y aun así una decide levantarse a nadar, a correr o a completar el rodillo pendiente.
Estoy profundamente agradecida de poder decir que lo logré, entendiendo que cuando una madre consigue algo así, ganamos todas. Cuando compito, cuando entreno y cuando tomo a mi hija en brazos en la meta, pienso en todas las madres deportistas que han llegado lejos junto a sus hijos, y en aquellas que sueñan con serlo, pero aún no se atreven, sea por temor o por falta de apoyo suficiente. A todas ellas les digo: atrévanse, no se van a arrepentir. El deporte no solo transforma la vida de la madre, sino también la de sus hijos. 
Agradecimientos
- A Folo, extensión maravillosa de Trichile, por acompañarnos en cada momento y por representar al deporte chileno en el exterior.
- A todas las mujeres que compitieron ese día, por la hermosa vibra y fuerza colectiva compartida.
- A mi entrenador, Diego Escobar.
- A mi coach de natación, Gonzalo Araya.
- A mi club de triatlón, Tri Evolution de Iquique.
- A la ilustre municipalidad de Iquique y corporación de deportes Iquique por su importante apoyo económico para este proyecto.
- A la fundación Paidotribo y su fundadora Camila Vega por apostar en mí.
- A todos mis amigos y amigas del triatlón, del running, de la pista y de la piscina.
- A mis amigas madres, deportistas y no deportistas, y a las colegas en la maternidad.
- A mi familia: Thomas, Gigi, mis padres y mis hermanos.
Gracias a todos y todas, porque este esfuerzo es, sin duda, un esfuerzo colectivo. 
Por Francisca Yevenes
Fecha de la carrera: Sábado 12 de septiembre de 2026

















