El Quinto Elemento: Lo Inesperado


Hay muchos que dicen que el triatlón considera 3 deportes. Otros, dicen que las transiciones son la 4ta disciplina y que se debe preparar tal como las otras tres. Sin embargo, existe un quinto elemento al que, cualquier deportista que quiera conseguir un buen desempeño en carreras de triatlón, debe dedicar trabajo mental y físico: ”Lo Inesperado”.

Muchas veces cuando entrenamos, nos enfrentamos a situaciones adversas que podemos solucionar de una u otra forma; con la ayuda de algún compañero, cambiando nuestra rutina o tomándonos el tiempo que sea necesario. Sin embargo, pocas veces nos preparamos de forma consciente antes de una carrera, para saber qué voy a hacer si se me presenta un problema inesperado. En este caso, no hay ayuda, no se puede cambiar la rutina y el factor tiempo si es relevante.

Lo primero que hay que considerar es el tema mental. Ante cualquier suceso inesperado es fundamental mantener la calma. A pesar de que hay situaciones que inevitablemente te dejan fuera de carrera (principalmente problemas mecánicos en la bici), existen muchas situaciones que sí se pueden resolver si somos capaces de abordarlas de manera adecuada. Para esto es fundamental mantener la cabeza fría y evaluar rápidamente qué hacer. Muchas veces nos desesperamos y terminamos desquitándonos con el público, con algún otro atleta o con nuestro propio equipamiento (algunos se han tenido que arrepentir de llegar a romper algo de la bici por la rabia), pero es el peor error. Para evitar caer en eso, hay que mentalizarse los días antes y de entrada en la carrera, sabiendo que algo distinto al plan puede ocurrir y que, de ser necesario, deberé mantener la calma.

Para las situaciones específicas en que las cosas no salen como lo planeado, he conocido entrenadores que dentro de sus rutinas, tienen contempladas actividades para algunos casos. He visto ejercicios con niños donde, simulando una transición contra el tiempo, en un minuto de distracción, les cambiaban de lugar las zapatillas, o les tiraban los cordones y dejaban las zapatillas cerradas. La primera vez, al llegar a la transición los niños se desesperaban y muchos terminaban casi a los llantos. Sin embargo, la segunda vez ya sabían cómo reaccionar. Situación real que puede pasar en una carrera. Otro ejemplo. En este caso con adultos, es que en la mitad de una serie de nado, les quitaban a todos los lentes. Un set sin lentes. También ejemplo de situación inesperada pero muy posible dentro de una carrera. Otra alternativa es que luego de una distancia x de trote, y luego de haber llegado a la supuesta meta, se adicionan 2 km más a máximo esfuerzo. A quien no le ha pasado que va feliz creyendo haber llegado a la meta, y resulta que la meta era una distinta a la que creíamos.

Posibilidades de situaciones inesperadas en careras de triatlón como estas hay infinitas, pero si con estos pequeños ejercicios se va entrenando el cuerpo y la cabeza para cuando las cosas no resultan como uno quiere, las posibilidades de mantener la calma y poder enfrentar las adversidades de las carreras de buena manera, aumentan de manera considerable.

Así que a prepararse y estar siempre listos para enfrentar el quinto elemento.

por Gonzalo Pérez

Martes 24 de julio de 2018

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