Una tú, una yo


Hacer triatlón es difícil por todo el tiempo que se necesita para sacar los entrenamientos, preparar el equipo y alimentación necesaria para el día. Y si a eso le sumamos las tareas cotidianas de una familia se complica un poco más. Asimismo, el estrés de las carreras, donde siempre se necesita del apoyo de la persona que más confías y que ojalá este con la mente tranquila, son de las batallas que tenemos que lidiar. Bajo este escenario es que con Manuel (mi esposo) tomamos el concepto de “una tú, una yo”.

¿A qué se refiere? Para que no se mal interprete, es una negociación fácil y sencilla que cuando se las conté a Ricardo y Folo se agarraban la guata riéndose. Ellos me preguntaron si iría a Pucón este año y les dije que no me tocaba jajajaja y sí este año no me toca porque es parte de la negociación.

Después de varios intentos por tratar de llegar al balance y armonía que buscamos entre familia, amigos, trabajo y triatlón llegamos a la conclusión de que los fines de semana entrenamos un sábado tú, un sábado yo y el domingo viceversa; una carrera tú, una carrera yo; un entreno grupal tú, el otro yo. Así lo hacemos también con los entrenamientos indoor y outdoor, “uno tú, uno yo”. Con esto nos quedamos todos contentos y tranquilos para estar y compartir con Laura (mi hija), quien es el centro de nuestras vidas. Gracias a ella nos metimos en esto del triatlón con el objeto de llevar una vida sana y saludable.

La negociación tiene, eso sí, el pacto que si tenemos alguna actividad laboral o social y cae en tu espacio de entrenamiento, pierdes y no tienes opción a recuperación, salvo algunas excepciones en donde los astros se alineas para que sea posible o con un costo para el otro que puede ser pagado al contado con una invitación a comer, ir al cine, o una reposición de guantes, calcetines, cascos o lentes, etc. dependiendo del grado de magnitud jajajaja. Así tenemos una buena excusa para ir de compras anotando las faltas al pacto.

Los pro de esta negociación son que podemos entrenar igual los dos, disminuyen los costos, y somos el apoyo uno del otro para carreras, ya que estamos desde fuera ayudando en algo que se necesite o brindando el aliento necesario que nos generan esos litros de bencina para que el motor funcione en carreras, y los más importante… es estar con Laura y hacerla participar también de nuestros micros, mesos y macros.

Los contra es que entrenar en pareja, o ir a una carrera juntos ya no está en la ecuación. Sin embargo, de vez en cuando lo hacemos gracias a la ayuda de la nonna.

Por Francesca Braghetto (Viernes 5 de enero de 2018)

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