Piera Dezerega: “Simplemente un sueño hecho realidad”


Race Report Ironman Hawaii 2018

Simplemente, creo que esto es un gran sueño hecho realidad, quiero dedicar este triunfo a mi entrenador, mi incondicional, el que me empuja día a día ser una mejor triatleta y persona.


Piera con Lalo

Para este Ironman, cuando clasifiqué en Brasil, venía con muchos miedos, inseguridades, sentía que estaba estancada en la larga distancia. Mi entrenador, el Lalo, me decía el Lalo de que estaba hecha para ella, y para mí era algo que quizás había sido, pero no fue. Él que es el creador de esta personita, que es una ingeniera, buena para los números. Yo tengo siempre todo analizado, y sabía que el promedio entre Brasil y Kona, es una diferencia de 20 minutos aproximadamente, pero yo siempre hacía una hora más. Tengo siempre todo analizado, yo soy mi propio Training Peacks, me conozco tanto y para mi este Brasil, si bien no fue un mal resultado, sentí que no había sido la carrera, por varias cosas, pero principalmente por mis fantasmas internos…

Y bueno, ahí estaba el Lalo, con su coaching incondicional, único, y en conjunto con MedPro, idearon un plan maléfico, entre saunas, trotadoras y rodillos infernales, logramos (digo logramos porque esto fue un trabajo 100% en equipo, al que se suma Caro Trewhela con su apoyo en la natación) aclimatarnos al calor en el hemisferio sur, y logramos este tercer lugar.

Bueno a lo que vinimos…

Natación

Como ya lo he dicho, esta natación es “fácil”, se va y se vuelve, posibilidades de perderse son NULAS, y las boyas se ven a la perfección. El problema está en la largada, los hombres no se como lo hacen, ya que yo recibí golpes los primeros 500 metros, y me costó mucho partir. Recibí muchos golpes, tiradas de patas, hundidas, al rato llega la dificultad de pasar a los hombres, y bueno, agradezco a la Caro aquí, ya que ahora soy capaz de hacer cambios de ritmo en la natación, por lo que si veía una gorra rosada, apuraba para seguir esos pies. Durante la natación me entró mucha agua en los lentes y terminé con un ojo hinchado toda la carrera, por eso corrí con lentes depués jajaja. También se me iba saliendo el gorro por ponerme los lentes debajo para que no me los sacaran, pero bien, 1:06, quería hacer 1:05, pero 1 minuto se lo puedo atribuir al gorro y los lentes jajaja.

Bici

Mi amiga Gina, que es piloto y es una seca de la climatología, me había advertido que iba haber poco viento, pero nunca me imaginé que no iba haber NADA de viento. Esta isla es mágica, y la primera vez que vine, me sorprendió con unos vientos que creí que me iban a botar de la bici, y este año venía preparada para todo…

Venía con un plan, 175 -180 Watts… sólo eso, si eso significaba hacer 5 ó 6 horas no me importaba, hoy la competencia era conmigo, con mis fantasmas, con mis miedos e inseguridades, ya con 3 carreras en el bolsillo, más mi manía por los números, me aprendí el circuito de memoria, sabía cada subida y cada parte de este, sabía donde ponerle y donde aflojar, y para ser muy sincera, no me interesaba si alguien de mi categoría me pasaba, yo iba mirando mis watts y mis pulsos, sin pasarme de rosca ni tampoco guatear mucho jajaja. Siempre atenta, concentrada en mi, tomando y comiendo de acuerdo al plan, que con Felipe Araya, mi nutricionista, planeamos la alimentación y encontramos el plan perfecto.

Al partir en la bici, se me salió la cadena en la primera bajada, ok me dije “ponla sin bajarte”, esto se hace pasando al plato grande o al chico, y como no me acordaba apreté uno de los dos botones (cambio electrónico) y no resultó, así que apreté el otro y entró, uf zafé. Eso me pasó 3 veces en 3 km, pero después no volvió a pasar. Igual no entré en pánico, así que paso número uno solucionado, no entrar en pánico por cosas solucionables. Segundo imprevisto, km 60, sentí que un bicho se fue a mi muslo, y picada de una ABEJA!!! Vi la lanceta y la saqué, me dolió caleta, pero agradecí a la vida no ser alérgica, pero me dolía, así que en el puesto de abastecimiento saqué agua, me tiré y me dolió un rato, después pensé, bah en Chile usan las abejas para desinflamar, mal no me va hacer jajaja, de ahí lo olvidé…

Bueno, siguiendo con lo importante, km 120 e iba a 178 W, todo en un plan perfecto, fue ahí cuando empiezo con la cafeína, que al menos a mi me prende mucho. Fue ahí cuando me dije, ok ahora empieza la verdad, por dos cosas: en todos los Ironman, en el km 120 empiezo a bajar los watts de manera notoria, pero esta vez en los entrenamientos me había pasado un poco al revés, por lo que tenía que hacer la parte inteligente de la carrera, sumado a que es la parte donde te “toca” todo el viento el contra… Pero esta vez no había viento. Lugares donde el año pasado promediaba 30 km/hr, ahora iba a 36… mágico… igual a mi favor, iba MUUUUUCHO mejor que el año pasado, calculaba a cuanto podía llegar si promediaba 9 minutos cada 5 km y pensaba, voy a bajar las 5:15, y cada vez que pasaban 5 km, el Split iba bajando, y siempre mirando los W, 178 parejo. Finalmente 5:07 y 177 W, realmente un sueño, me reencontré con mi ciclismo, y me bajé a correr muy entera!!

Trote

Acá era la parte de la verdad: EL CALOR. Me aclimaté mucho al calor, con rodillos encerrada, sesiones de sauna que me hacían pensar en la inmortalidad del cangrejo y pistas en MedPro con la humedad de la piscina, que me hicieron que estuviera preparada para lo peor. Estaba dispuesta a sufrir, y a encontrarme con mis miedos. Me había pegado un salto grande en los trotes, con harto cerro, estaba siendo capaz de correr largos en plano en 4:00-4:05, así que sabía que podía hacer un maratón a 4:45 en Hawaii si todo salía bien.

El plan era ir entre 4:45 y 4:50, y ponerme MUCHO hielo en la cabeza, en el cuerpo y en todas las partes donde pudiera poner hielo o esponjas. Ponía, sentí calor, harto, sobre todo en Queen K, pero no dejé que este fuera factor para abortar, así que me propuse sonreir, y ser feliz corriendo, feliz como lo soy cuando entreno, y así se fue dando. Partí sintiéndome increíble a 4:30, sabía que ese ritmo era fuerte, pero mis sensaciones me daban para eso.

Mientras iba contenta, disfrutando, Paloma (señora de Eduardo della Maggiora) me gritó que iba cuarta (no sabía, le había dicho a mi familia que no me dijeran, porque esta carrera era contra mi), y me dije: “ok, hoy es un buen día para morir”. Cuando pillé a la 3era, esta me vió y apuró. Luego fue haciendo unos cambios de ritmo infernales, así que no la seguí y continué con mi ritmo. Paraba en los puestos de abastecimiento y ahí me pasaba muy rápido, y se quedaba unos 20 metros después. Al rato la pillaba, y así nos fuimos unos 6 km. En la vuelta hacia el Energy Lab, la pasé, pero justo había un puesto de abastecimiento, y al rato veo que no me pasaba, esperé un rato más, y tampoco venía, así que miré para atrás, y ya no estaba… Me dije “cresta, voy tercera”.

A esa altura estaba en el km 23, no tenía idea de nada, de a cuanto iba la 2da, ni si venía otra más atrás corriendo más rápido. Yo me sentía bien, pero no increíble jajaja al km 23 de Hawaii, dudo que alguien se sienta increíble a esa altura. A ratos venían los fantasmas de que parara, pero no, trataba de abstraerme y de pensar en que iba a tomar en el siguiente puesto. Ya a esa altura no habían muchos voluntarios y dejaban las cosas en la mesa, yo trataba de no parar, quería hacer un maratón limpio, pero dolía, las bajadas ni las sentía, de hecho, sentía que iba siempre subiendo jajaja. Pensaba, a qué hora va a bajar el sol!!! Lo malo de haber ido casi una hora más rápido que el año pasado, es que me tocó un calor infernal en el trote, hasta el final! Pensaba en llegar a la Queen K, y ahí sería más fácil, ya que habría aire con viento a favor, y así fue. Ahí me pillé con el Lalo, y me dice, si corres a 6 el mil los últimos 12 k, bajas las 10 horas, fue ahí cuando un PUNCH de energía entro en mi, y pude volver a bajar un pelo el ritmo. Se me habían caído mis geles, así que me empecé a meter mucha más Coca Cola, y a sacar geles de los puestos de abastecimiento. Iba contando hasta 100, y volvía hacerlo, bien lento, para sentir que el tiempo pasaba de una forma distinta (siempre lo hago jajaja).

Seguía sin saber nada, llegué a Palani y apuré. Vi a una mujer y me digo, es la segunda, pero no, era de otra categoría jajaja. Ahí me encontró con Carlos y me dijo: “apúrate que tienes a una atrás!! Y a la de adelante no creo que la pilles!” Volví a 4:30 no se como, apreté los dientes, como nunca, pero no estaba dispuesta a ceder mi tercer lugar, ese puesto me lo llevaré yo! Y así fue, simplemente un sueño hecho realidad, quería un podio, sí, pero quererlo es muy distinto a lograrlo, y lograrlo además con un tercer lugar, me llena de orgullo. No puedo más de felicidad, gracias a TODOS los que fueron parte de este camino, a mis auspiciadores (K-One, MedPro, TeamBustos, Liv-Giant, Xterra, Banco BCI) y a Cristian, Lula y Vivi que me hicieron dos trajes (si! más regaloneada que novia!!) con Athletic Sport y SweetSweat, a Carlos, a mis dos familias (la mía y la de carlos), a la casa estudio que estamos acá en Hawaii, a todos los chilenos que gritaron acá, a Trichile, a la Federación, a mis amig@s, a todos los chilenos que mandaron las mejores vibras, tengo el corazón infladísimo.

GRACIAS!!!

por Piera Dezerega
TeamBustos

Fecha de la carrera: Sábado 13 de octubre de 2018

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