¿Es posible que practicar triatlón nos genere algún perjuicio cardiovascular?


La mayoría de los triatletas se ha enterado de la noticia respecto a la cirugía cardíaca de Normann Stadler y su reciente anuncio informando que abandona la actividad competitiva (Se retira un grande!!!). Ante tal situación, y recordando que han habido otros connotados triatletas que han debido abandonar el deporte de alta competición por problemas cardiacos (Torbjorn Sindballe y Greg Welch, entre otros), siempre surge la interrogante de qué tan perjudicial puede ser practicar este deporte, sobre todo con el ahinco, entusiasmo y, muchas veces, gran sobrecarga física con que lo hacemos.

Afortunadamente, la respuesta es esperanzadora y simple: practicar deporte es absolutamente beneficioso para el bienestar físico y psicológico, mejora un sinnúmero de posibles factores de riesgo cardiovascular, como la resistencia a la insulina y diabetes, hipertensión arterial, obesidad y sobrepeso, hipercolesterolemia, tabaquismo, entre otros.

Lo que ocurrió con Stadler y Sindballe, es que ambos tenían una condición cardíaca congénita (es decir, la padecían desde el momento del nacimiento), conocida como válvula aórtica bicúspide. La válvula aórtica, es el último paso de salida de la sangre que viene oxigenada de los pulmones, desde el ventrículo izquierdo del corazón hacia la circulación sistémica, a través de la gran arteria aorta, que distribuye la sangre hacia los distintos territorios corporales. Normalmente, la válvula aórtica tiene 3 membranas o valvas (entonces, es tricúspide), que impiden que la sangre refluya desde la aorta al corazón y, por otro lado, permiten un flujo rápido y libre de la sangre desde el corazón a la aorta. Una válvula aórtica bicúspide (sólo dos valvas), genera un flujo algo más lento, más turbulento y, además, con el tiempo induce una debilidad de las paredes de la aorta, en el punto en el que sale del corazón, lo que se traduce en el llamado aneurisma aórtico proximal.

Los aneurismas de la aorta normalmente ocurren en zonas del torax o abdomen, y son adquiridos durante la vida por malos hábitos, especialmente el tabaquismo, sedentarismo, obesidad y patologías como la diabetes. Tal no es el caso de estos aneurismas de la aorta en su origen desde el corazón, como ocurrió con Stadler y Sindballe.

Lo más curioso de esta situación es que la condición de válvula aórtica bicúspide y el aneurisma de aorta son relativamente fáciles de reconocer a través de un examen específico llamado Ecocardiografía, por lo que llama la atención que no haya sido pesquizado en forma precoz, en dos atletas de alto rendimiento.

En nuestro terrenal nivel deportivo, además de la visita sugerida al cardiólogo una vez al año, que generalmente se acompaña de un electrocardiograma de reposo y un test de esfuerzo, deberíamos agregar una ecocardiografía de control, no sólo para descartar patología cardíaca, sino también para evaluar qué cambios ha generado el deporte en nuestro corazón, ya que generalmente se induce un pequeño engrosamiento de las paredes ventriculares (conocida como hipertrofia ventricular cardíaca) y mínimos cambios en los flujos de sangre entre cavidades cardíacas. Además, es factible evaluar la circulación coronaria, responsable de la oxigenación del músculo cardíaco y observar otros detalles finos que el especialista busca en forma dirigida.

La cirugía del aneurisma de aorta proximal, consiste en insertar una endoprótesis, es decir, una especie de “cilindro” de teflón, al interior de la aorta, para evitar que la sangre se acumule en el espacio que generan las paredes dilatadas del aneurisma, como es factible de ver en el esquema.


Endoprótesis en la aorta

El aneurisma es peligroso no sólo porque afecta el normal flujo sanguíneo en la aorta, sino que además, las paredes del aneurisma se van adelgazando, hasta un punto en que pueden romperse, generando una ruptura de aneurisma o una disección aórtica. Ambas condiciones suelen ser letales en pocos minutos, por ende, es de altísima importancia detectarlas y tratarlas a tiempo.

Supongo que después de leer este artículo, mas de alguno va a ir a visitar con premura al cardiólogo!

Francisco Chávez Rojas
Dermatólogo - Anatomopatólogo

Triatleta
Route
fchavezr70@gmail.com


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ESTIMADO FRANCISCO

EN LA EVENTUALIDAD DE UNA OPERACION DE ESTA NATURALEZA, TE LIMITA DE POR VIDA PARA HACER DEPORTE?

ATENTO A TUS COMENTARIOS,

Pablo, como todo en la vida, lo que tambièn es vàlido en medicina, la respuesta es: sì y no. Despuès de cualquier cirugia cardiaca de gran envergadura, es recomendable seguir haciendo ejercicio, pero normalmente a un nivel no competitivo, que implique rangos aeròbicos de intensidad (115 a 135 latidos por minuto), ya que todo òrgano que se somete a cirugìa pierde su funcionalidad al 100%. La peor decisiòn es no hacer nada, ya que el entrenamiento aeròbico es vital para una adecuada irrigaciòn cardiaca, lo que mantiene un corazòn operado en buenas condiciones.
Saludos!

Gracias por sus comentarios. Lo que dice Andrés, en forma muy clara y detallada, es absolutamente efectivo. El tema de los radicales libres da para otro artículo, pero efectivamente los deportistas generamos mas radicales libres, por lo que es recomendable, y en mi caso particular así lo hago, consumir algun antioxidante, cuya función es neutralizar esas moléculas oxidantes que generalmente son derivados del oxígeno.

Hola, también es importante mencionar que hacer deporte induce a nuestro organismo a reforzar la acción de los antioxidantes naturales producidos por nuestras células. En todo caso no está demás consumir antioxidantes de manera complementaria, aunque esta recomendación no deja 100% conforme a todos los científicos. Efectivamente, da para otro artículo.

Saludos,

Alejandro Arriagada

FRANCISCO, Excelente artículo, muchas gracias.

Aprovecho de comentar que varias clínicas tienen, durante el mes de agosto, ofertones muy económicos para hacerse el chequeo y agrego que nosotros los deportistas estamos muy propensos a producir radicales libres, tanto por hacer mucho ejercicio como por exponernos mucho rato al sol.

¿Y que tienen que ver los radicales libres con los ataques al corazón?... mucho.

Los radicales libres son moléculas que dañan nuestros cuerpos al tomar electrones de los lípidos y proteínas de la membrana celular, que al estar dañada, no podrá cumplir sus funciones como el intercambio de nutrimentos y descartar los materiales de desecho celular, haciendo imposible el proceso de regeneración y reproducción celular.

Una vez que comienzan a actuar, se activa una reacción en cadena que acaba por destruir totalmente a la célula. Esto se traduce en no progresos en aumento de masa muscular y daños a nuestra salud y si no hay un control (ejercido por los antioxidantes) las células sanas pueden ser dañadas.

Las consecuencias que trae son enfermedades como el cáncer, enfermedades del corazón, tensión arterial alta, artritis, cataratas, glaucoma, enfisema, mal de Parkinson, ataque cardiaco, etc. Todas estas se han atribuido a los radicales libres.

Por lo tanto, Si o Si a pedir una hora al médico.

Andrés Ceppi

Clarisimo Doc. Esta pedida la hora al cardiologo!!

Muy buen articulo! Claro y preciso. Para leerlo rápido y entender un poco como funciona la cuchara.

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