Esteban Vidal: Ironman Brasil 2010


Pleno mes de Enero de 2010 y después del tradicional Ironman 70.3 de Pucón, cita obligada de cualquier triatleta nacional que se precie de tal, debía seguir entrenando durante todo el verano para participar por segunda vez en el Ironman de Brasil, era uno de los afortunados que había logrado inscribirme para este año.

Esta vez, los entrenamientos serían más largos y duros, en principio creo haber cumplido con mi apreciado coach Jorge Acosta, sólo al final, cuando el frío arreciaba a principios de Otoño, arrugaba y trataba de hacer algo indoor, la verdad es que aparentemente soy fotosensible y termo periódico, ya que la falta de luz y de Sol, afectan mi estado de ánimo y me cuesta mucho hacer alguna actividad deportiva.

En todo caso, los tiempos registrados en los entrenamientos eran buenos y eso me daba confianza, no tenía punto de comparación con otros corredores, ya que soy un deportista solitario por mi situación de ser el único bicho raro que practica triatlón en Olmué, pero mi sensación era que podía hacer una buena carrera.

Hasta una semana antes de partir para Brasil todo marchaba bién, pero sucedió lo que no tenía que suceder, en el último entrenamiento de velocidad en el trote, sufrí un tirón en el isquiotibial derecho, me detengo por el dolor y de ahí sólo caminando logro llegar hasta la casa, el resultado, un desgarro, y sólo quedan 2 días para partir. Luego de la consabida ecografía y examen pertinente, el doctor me pregunta si acaso puedo devolver la inscripción y deshacer el viaje, ya que en esas condiciones no puedo correr, le respondo que por ningún motivo, he entrenado durante meses para esto y estoy en una condición óptima para enfrentar la carrera (estaba), además me acompañarían mi mujer y mis hijos, me responde que no podré correr, a lo cual le digo que por último caminaré la maratón completa, pero no abandonaré este desafío, me dice que bajo mi responsabilidad y sabiendo que luego deberé estar por lo menos 2 meses en reposo y terapia, acepto.

Enseguida me voy al kinesiólogo, me evalúa, me ratifica lo mismo, me pregunta si acaso estoy loco, pero acepta colocarme un “k-taping” en el músculo afectado y me recomienda reposo hasta el día de la carrera.

No contento con esto, recurro a la medicina alternativa y es aquí donde viene la parte importante del relato, a sólo cinco días de la competencia, comienzan a trabajar cremas naturales, Biomagnetismo, Reiki, , los Brujos de San Juan, la energía universal, el Reiki a distancia, los consabidos padres nuestros y José y la Chanita.

Comenzando la carrera pensaba que en la natación hay que cumplir y salir enterito, luego en la bicicleta hay que darle con todo, porque es probable que la maratón la tenga que caminar. En la natación hice 1:10 hrs y en la bicicleta 5:27 hrs, así que salgo a correr a las 6:50 hrs de carrera, y pienso, sí hubiera estado bien me mando 10:30 hrs, ahora lo importante será terminar, porque en algún momento me vendrá el tirón y por el dolor habrá que caminar el resto de la maratón.

Dicho y hecho, a los 5 km de trote me pega el primer aviso, luego a los 6 km el dolor se hace más intenso y me asusto, en ese momento veo a mi familia alentándome y le aviso a mi mujer que empezó el dolor y necesito de “otras ayudas” para terminar, ahí comienzan a trabajar las otras energías, esas universales, esas que uno no ve, pero que las siente, me vuelvo a encomendar a José y la Chanita, recibo reiki a distancia y otros menesteres, al poco tiempo deja de llover y aparecen algunos rayos de Sol entre las nubes, continuo con dolor, pero sigo en carrera y a buen ritmo, paso los primeros 10 k a 5’15’’, esto promete, vuelvo a Jureré a completar mi primer giro, y el aliento del público, de los otros chilenos que participan, sus familias y sus entrenadores y, evidentemente, el ánimo que me da mi familia, me obligan a sacar pecho y seguir adelante. Luego llego al km 25, a esa altura ya voy con muchos dolores, bajo el ritmo, cuando paso por el 35 ya muy agotado y adolorido me vuelvo a encomendar a José y la Chanita y ocurre algo increíble, es una sensación extraña que nunca me había ocurrido, siento un alivio en las piernas y los dolores desaparecen por completo, es como empezar de nuevo, esto me anima a seguir y terminar la carrera, vuelvo a recuperar el ritmo y cruzo la meta con mi familia, la bandera y el orgullo de ser uno más de esos tantos chilenos que alguna vez soñaron en correr un Ironman y que finalmente lo lograron, resultado, de 11:57 hrs el 2008 bajé a 11:04 hrs este 2010.

Gracias a todos, en especial a mi mujer y mis hijos, por comprender y aceptar a este tipo de deportistas que invierten buena parte de su tiempo en la práctica del deporte que tanto los apasiona, y un cariñoso abrazo en la distancia a quienes en alma, corrieron a mi lado, José y Chanita vuestra presencia energética me acompañó en este desafío y sé que lo harán por siempre, a un año de vuestra partida siguen estando muy presentes en mi corazón.

IronManino

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Esteban.

Mis felcicitaciones por la tremenda carrera, excelente...

Un abrazo,
JSM.

Notable tu capacidad de sobreponerte a la frustracion de una lesion tan encima de una carrera. Felicidades y seguro estaras en los 10:30, como sugieres, en tus proximos Ironman.

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